Úlceras por Presión
Las úlceras por presión se desarrollan como resultado de una presión constante en un área en particular del cuerpo, que reduce el suministro de sangre a la piel y provoca la muerte del tejido subyacente.
Permanecer en una posición, como sentado en una silla de ruedas o postrado en una cama, puede crear úlceras por presión, también conocidas como úlceras decúbitos o úlceras por estar en cama. Las áreas más propensas a las úlceras son aquéllas donde el hueso está en contacto cercano con la piel, como los tobillos, la espalda, los codos, los talones y las caderas.
Factores de Riesgo
Existen varios factores de riesgo para que la persona desarrolle úlceras por presión:
- No tener un cuidado atento en un centro para ancianos
- Pérdida de peso debido a enfermedad u hospitalización
- Una dieta deficiente en proteína, zinc y vitamina C
- Incontinencia urinaria o fecal, que provoca que la piel permanezca húmeda y se infecte
- Condiciones médicas como diabetes o enfermedades vasculares que afectan la circulación sanguínea y aumentan el riesgo de daños al tejido
- Bajo nivel de consciencia debido a discapacidades mentales o medicamentos
- Inhabilidad para mover ciertas partes del cuerpo debido a parálisis o enfermedades neuromusculares.
Las personas mayores, especialmente las mayores de 70 años, tienden a tener la piel más delgada y menor circulación sanguínea debido al envejecimiento. Esto los hace más propensos a desarrollar úlceras por presión.
Además, cualquier situación en la que exista presión prolongada, tracción, fricción, humedad (como el contacto de la piel con orina, heces o sudor), y una nutrición inadecuada coloca a la persona en mayor riesgo de tener úlceras por presión.
Etapas de Severidad
Existen cuatro etapas de severidad, clasificadas de acuerdo a la extensión de las úlceras por estar en cama:
Etapa Uno: Hay un área roja, azul o morada (dependiendo del tono de la piel) persistente. Típicamente se siente tibia y duele, pica o arde.
Etapa Dos: Comienza la pérdida parcial de la piel, y la úlcera se ve como una abrasión, ampolla o cráter superficial. La epidermis y la dermis pueden estar afectadas, revelando descoloración rojiza o morada.
Etapa Tres: Ocurre pérdida total de la piel, que daña el tejido debajo de la piel y crea una apariencia similar a un cráter. La herida es más profunda, con bordes negruzcos.
Etapa Cuatro: Ocurre una gran pérdida de piel debido a la extensión de muerte del tejido. También hay daño a los músculos, huesos y articulaciones o tendones. La herida es muy grande y está propensa a infecciones.
Tratamiento y Manejo
Las úlceras por estar en cama en etapa uno y dos necesitan varias semanas para sanar con tratamiento conservador, en el que el paciente debe ser cambiado de posición con regularidad para ayudar a que las úlceras existentes sanen más rápido y para prevenir que se formen nuevas. Si el paciente está en una silla de ruedas, debe mover su posición cada 15 minutos, o si está en cama, una vez cada dos horas.
Cuando se reposiciona al paciente, cualquier fricción que pueda ocurrir entre la herida y la superficie debe evitarse, por lo que se deben proporcionar almohadillas o cobertores. Otras superficies de apoyo, como colchonetas, almohadillas, colchones y camas especiales se pueden utilizar para dar alivio a las úlceras existentes y evitar más daño al tejido.
En las etapas tres y cuatro, dar solo tratamiento conservador puede ser inefectivo. Los médicos pueden recomendar opciones quirúrgicas. Después de remover la piel dañada, el cirujano realizará la reconstrucción de un colgajo, similar a un injerto de piel para restaurar la apariencia y para prevenir o tratar la infección.
Pero, en cualquier etapa, es esencial limpiar las heridas para prevenir infecciones. Es importante mantener húmeda la herida, pero la piel a su alrededor debe estar seca. Las úlceras en etapa uno se pueden lavar con agua y un jabón suave, y no es necesario cubrirlas. Las úlceras en etapa dos requieren de vendajes semi permeables para retener la humedad y ayudar al crecimiento de células en la piel; además se tienen que limpiar con una solución salina.
Para las etapas tres y cuatro, el tejido muerto debe ser removido, por lo que se requiere una técnica llamada desbridamiento. Existen tres tipos de desbridamiento que puede realizar el médico:
- Desbridamiento mecánico, que usa un dispositivo de irrigación para desprender el tejido
- Desbridamiento autolítico, cuando las propias enzimas del cuerpo desprenden el tejido muerto
- Desbridamiento enzimático, o la aplicación de enzimas tópicas para remover el tejido muerto.
La hidroterapia en aguas turbulentas también puede ayudar a remover el tejido contaminado y a limpiar la herida. Seguir una dieta rica en vitamina C y zinc también puede acelerar el proceso de sanación de la herida.
Complicaciones
A pesar del cuidado y las medidas higiénicas precautorias, si hay una herida abierta puede alojarse una infección. Algunas señales de infección incluyen:
- Mal olor
- Enrojecimiento o sensibilidad alrededor de la úlcera
- Pus espeso amarillo o verde
Si el paciente tiene fiebre, escalofríos, confusión, debilidad o latidos cardiacos rápidos, la infección puede haberse extendido a todo el cuerpo.
Si hay señales de infección, se debe consultar inmediatamente al médico. Aparte de tratar la infección, el médico necesita determinar si hay otras complicaciones médicas.
Dependiendo de la extensión de la infección, puede ser necesario prescribir antibióticos locales o intravenosos.
Prevención
Las úlceras por presión se pueden prevenir si un familiar o el encargado de cuidar a la persona se asegura de que ninguna parte del cuerpo está expuesta a presión prolongada. La piel debe mantenerse limpia y seca, y se debe revisar con regularidad para ver si hay cambios de color o manchas.
Se deben usar cojines apropiados para las sillas, camas o colchones especiales para aquéllas personas que están en silla de ruedas o deben permanecer en cama. Los encargados del cuido deben reposicionar a las personas que no se pueden mover; esto se hace cada dos horas. También deben asegurarse que las sábanas están limpias y secas. Cuando mueven al paciente, tienen que asegurarse también de que el paciente no queda recostado directamente sobre los huesos de la cadera y que las piernas tienen un soporte apropiado.
Aún más, con la ayuda de un terapeuta físico, hacer ciertos ejercicios pueden ayudar a mejorar el flujo sanguíneo.
Escrito por personal editorial de AnswersMedia LLC
Revisado por Doctors Office Media
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